Leganés nunca se rinde: valores que trascienden el fútbol 🤍💙

Nunca olvidaré la sensación de entrar por primera vez en Butarque. Era el 28 de febrero de 2016, en un partido contra el Alavés. Desde el momento en que pisé el estadio, sentí que formaba parte de algo más grande. El murmullo de la grada, la tensión en el aire, la emoción compartida... todo hacía que cada instante se sintiera especial. Ese día entendí que el CD Leganés no era solo un equipo de fútbol, sino un lugar donde las personas se unen y comparten algo que vas más allá del resultado en el marcador.

No siempre se trata de ganar. He visto partidos en los que el marcador no acompañaba, y aun así, la afición se mantenía firme. Animar no es solo celebrar cuando todo va bien, sino acompañar, sostener y creer incluso cuando las cosas se complican. Esa misma lección la aplico ahora que estudio Magisterio: cada niño necesita su ritmo, su apoyo y alguien que le recuerde que no está solo en su proceso de aprendizaje.

El club tiene historia. Fundado en 1928, ha crecido poco a poco, construyendo su identidad desde la paciencia, el esfuerzo y la constancia. Estar en Butarque y ver cómo la ciudad se vuelca con su equipo me hizo darme cuenta de que los proyectos sólidos (ya sea un club o una clase) no se construyen de la noche a la mañana. Cada paso importa, cada detalle cuenta, y el compromiso diario marca la diferencia.

Uno de los momentos que más me ha emocionado siempre ocurre antes de cada partido: el himno del Leganés se canta a capela. Sin música, solo las voces de la afición, unidas en un mismo latido. Es imposible no sentir que formas parte de algo mayor, que tu esfuerzo y tu emoción tienen sentido dentro de un conjunto. Y ahí es donde veo la conexión con la educación: muchas veces los aprendizajes más importantes no se explican, se viven, se sienten, se comparten.

Y, por supuesto, no puedo dejar de mencionar los lemas que acompañan al club: "Leganés nunca se rinde" y "El corazón de una ciudad". Para mí no son solo palabras en una camiseta; son lecciones que se aplican tanto en el campo como en el aula. Enseñan a persistir, a valorar la comunidad, a comprometerse y a sentir que perteneces a algo más grande que tú mismo. 

Si pienso en lo que quiero transmitir como futuro maestro, veo muchas similitudes con lo que se vive en Butarque: acompañar, generar identidad, crear identidad y enseñar a no rendirse, incluso cuando los desafíos parecen grandes. El Leganés me recordó que educar no es solo enseñar contenidos; es hacer que cada niño sienta que su esfuerzo importa y que forma parte de algo que le trasciende. 🤍💙

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